2

Cómo alimentarnos según el tipo de trabajo

Para todos los trabajos

Es un error...

CREER QUE NO SE PUEDE SEGUIR UNA DIETA POR COMER EN RESTAURANTES

Muchas personas con problemas de peso que comen fuera del hogar, alargan la posibilidad de ponerse a dieta, ya que la necesidad que les obliga a comer en un restaurante la ven incompatible con el hecho de seguir una dieta para perder peso.

Sin embargo, en todos los restaurantes existen posibilidades de elegir un menú adaptado a nuestras necesidades: es suficiente con "saber" y "querer":

• Tome un buen vaso de agua mientras espera el menú.

• Opte por primeros platos ligeros (ensaladas y verduras con mayor frecuencia), y si estas pueden servirse sin aliñar, mejor. Así puede controlar la cantidad de aceite que le añade, que al fin y al cabo, aunque se trate de una "grasa buena" para el organismo, está cargada de calorías que hay que controlar. O tome menor cantidad de aquellos platos más calóricos (legumbres, paellas, pasta…).

• Prefiera la carne o el pescado de elaboración sencilla (plancha, parrilla, horno) a aquellas preparaciones con salsa. Y solicite amablemente que se añada poca salsa si ésta acompaña al plato o que la sirvan a aparte, para controlar la cantidad.

• Pida que le sustituyan los fritos o las féculas grasas (patatas fritas) por una guarnición vegetal (ensaladas sencillas, pimientos, champiñones...). No le plantearán ningún problema.

• Renuncie por costumbre a la pastelería y otros postres dulces para escoger fruta fresca, macedonia de frutas, compotas o postres de leche sencillos.

• De pan, tome la cantidad justa (de una a dos rebanadas, de dos dedos de grosor cada una, es suficiente).

• En cuanto a la bebida que acompaña a la comida; el agua, es sin duda la elección más saludable.

• Si tiene costumbre de tomar café o infusión después de comer, la puede endulzar con edulcorantes sin calorías (sacarina, aspartame, ciclamato).

NO PERSONALIZAR LA ALIMENTACION SEGÚN EL TRABAJO

Diversos estudios han relacionado la ingesta nutricional con el rendimiento físico e intelectual, no solo en niños, sino también en adultos. Este hecho se ha estudiado especialmente en relación con el consumo del desayuno, puesto que tras el periodo de ayuno nocturno se modifican algunos parámetros metabólicos, que la ausencia de la ración del desayuno prolonga a lo largo de la mañana, durante la jornada laboral.

Son otros muchos los aspectos relacionados con la alimentación que influyen en el trabajo y en el rendimiento. Muchas veces se refieren trastornos digestivos derivados de un desequilibrio entre los horarios de trabajo y el consumo de alimentos. La mala adaptación del reparto de las comidas al ritmo de trabajo puede tener repercusiones negativas desde el punto de vista físico y psíquico que inciden directamente en la salud de la persona y consecuentemente en la eficiencia laboral.

Son frecuentes los trastornos digestivos como la dispepsia, la flatulencia o el meteorismo...

Dispepsia:
Digestión lenta y pesada.

La comida del mediodía suele ser la toma más importante, con ingestas en ocasiones cercanas al 50% del aporte calórico diario. La digestión de una comida copiosa y con aportes grasos excesivos puede acompañarse de trastornos generales como hipertensión aguda, vasodilatación cutánea (calor y enrojecimiento de la piel después de comer), disminución de la capacidad de atención y somnolencia, además del malestar que acompaña durante toda la tarde una digestión lenta. Para evitar estas situaciones indeseables les hacemos algunas sugerencias:

•Evite las comidas abundantes; coma tranquilamente y mastique bien.

•Prefiera alimentos jugosos que apenas precisan grasa ni cocción prolongada.

• Excluya los alimentos excesivamente salados y condimentados.

• Si además sufre de acidez gástrica, evite aquellos alimentos que estimulan la secreción gástrica –café, descafeinado, té y alcohol-. Los derivados del tomate (salsas) y el zumo de cítricos puede causar molestias.

• No tome bebidas gaseadas habitualmente, y acostúmbrese a reducir la cantidad de azúcar de adicción.

• Si toma agua durante las comidas se diluyen los jugos gástricos y se retrasa la digestión. Esta es la razón por la cual a quienes padecen digestión difícil o pesada puede resultarles beneficioso omitir cualquier tipo de bebida durante o justo después de las comidas.

• Después de comer, una infusión de manzanilla o de menta facilita la digestión.

La flatulencia o el meteorismo
es un exceso de gases en el intestino que causa espasmos intestinales y distensión abdominal (se hincha el abdomen). Con frecuencia, el exceso de gas va unido a comer deprisa o con prisa, tragar demasiado aire mientras se come (a veces en relación con situaciones de estrés y ansiedad), una indigestión, un cambio brusco en la alimentación en cuanto al contenido de fibra, exceso en el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono (arroz, pasta, patata, pan, etc.), ingesta de alimentos flatulentos (alimentos productores de gas y formadores de olor)…. Sin embargo, en otras ocasiones, es un síntoma más de ciertas dolencias, entre las que destacan el estreñimiento, la intolerancia a la lactosa, la gastritis y la úlcera gástrica.

La flatulencia se puede prevenir o mejorar mediante una alimentación adecuada, evitando comidas copiosas, muy condimentadas o fuertes, bebidas gaseadas y mejorando la digestibilidad de los alimentos que se consideran flatulentos (ciertas verduras y todas las legumbres) mediante la técnica culinaria y la condimentación más apropiadas. Pueden ayudarle las siguientes consideraciones:

• No realice comidas demasiado copiosas o de condimentación fuerte.

• Evite alimentos o platos muy grasos: fritos y rebozados con exceso de aceite, guisos y estofados grasos, salsas con exceso de grasa (nata, mantequilla, quesos fuertes…), pastelería y bollería grasas (de hojaldre, masa quebrada, con mantequilla, crema, nata, moka, chocolate, etc.).

• La pasta poco cocida, el pan recién horneado tipo baguette, verduras flatulentas y legumbres estofadas le pueden ocasionar molestias digestivas.

• Un yogur de postre, contribuye a equilibrar la flora del intestino por lo que está especialmente recomendado.

• Sustituya el café, el descafeinado y el té por infusiones de menta, anís, salvia o de hinojo o bien añada unos granos de anís verde, hinojo o comino a una infusión de manzanilla, ya que ayudan a la digestión, y de hierbabuena, que relaja los músculos del colon (intestino grueso) lo que ayuda a aliviar la molestia del exceso de gases.

• En caso de estreñimiento, no realice cambios bruscos en la dieta en cuanto a su contenido en fibra, ya que le puede crear más gases y dolores intestinales, incluso diarreas. Lo adecuado es introducir progresivamente en mayor cantidad o frecuencia de consumo los alimentos ricos en fibra (ensaladas y verduras, cereales integrales…).

OTROS PROBLEMAS DE SALUD…

La ansiedad y el nerviosismo
La ansiedad y el nerviosismo pueden llegar a producir taquicardia, dolor estomacal, alternancia entre estreñimiento y diarrea, etc. Todos los tóxicos (tabaco, alcohol, café, té u otras bebidas estimulantes) actúan sobre el sistema nervioso y agravan dichos trastornos.

Existen hábitos saludables que pueden ayudar a combatir ambas situaciones:

• Tome un desayuno completo, para evitar la hipoglucemia (descenso de glucosa en sangre) que suele producirse a media mañana, lo cual puede provocar nerviosismo e irritabilidad en algunas personas.

• Establezca un horario regular de comidas.

• Mucho cuidado con dietas de adelgazamiento desequilibradas, en las que se produce una menor ingesta de hidratos de carbono, vitaminas y minerales; nutrientes todos ellos que participan en el buen funcionamiento del sistema nervioso.

• El consumo habitual de bebidas estimulantes es una práctica relativamente común durante y después de la comida. A pesar de que mantienen la mente despierta no aumentan la concentración ni la memoria. Los zumos de frutas u hortalizas, el agua o las infusiones relajantes son una opción más saludable y nutritiva.