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Cómo alimentarnos según el tipo de trabajo

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Lectura recomendada

NUTRICIÓN Y ALCOHOL

El consumo moderado de bebidas alcohólicas como la cerveza o el vino no son en absoluto dañinos para la salud, aunque si la cantidad se vuelve excesiva, puede llegar a intoxicar gravemente al organismo y a perjudicar de modo considerable la salud.

El alcohol no puede ser considerado un nutriente, ya que aporta "calorías vacías", es decir, que no nutren al organismo.

Hay muchas personas que nunca llegan a la ebriedad y que sencillamente consumen alcohol en las comidas y/o de modo “social”, que pueden llegar a desarrollar problemas hepáticos.

La ingestión habitual elevada de alcohol origina diversas alteraciones en el organismo humano, tanto en el aspecto orgánico como psicológico, pudiendo provocar alteraciones en casi todos los órganos del cuerpo.

En 1984 el Ministerio de Sanidad y Consumo publicó el resultado de una encuesta en la que se indicaba que el 51,7 % de la población española adulta consumía bebidas alcohólicas a diario y de ésta, más de un 7 % ingiere una cantidad que se estima de riesgo (75 g de alcohol puro al día). Otra encuesta del Ministerio de Trabajo, en el mismo año, proporcionaba unos datos similares al indicar que se podía asegurar que por aquellas fechas en España consumían más de 80 gramos de alcohol puro al día más de tres millones y medio de ciudadanos. Un informe más reciente de Freixa (1992), destinado al proyecto "Euro Care Alcoholism" de la Comunidad Europea, indicaba que más de la mitad de los ciudadanos se ha iniciado en el consumo de alcohol antes de los 16 años y que entre los jóvenes de 15 a 17 años, hay un 5% de bebedores de riesgo.

nutrición y alcohol
¿Cómo se define el alcoholismo?

La OMS define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre. Estas ingestas resultan muy nocivas para el hígado, lo que con el paso del tiempo, puede ser suficiente para que aparezca una hepatopatía alcohólica. No se trata de un único cuadro clínico, sino que pueden presentarse varias modalidades dependiendo de la cantidad de alcohol consumida, el tiempo durante el que se consuma y la susceptibilidad individual.

Esquemáticamente hay tres grandes cuadros de enfermedad hepática producida por alcohol que, de menor a mayor gravedad son: esteatosis (hígado graso), hepatitis y cirrosis alcohólica. En muchas personas aparecen las tres de manera consecutiva a lo largo de los años. Como orientación, se considera que debe consumirse excesiva cantidad de alcohol al menos durante 5 años para que se produzca daño hepático grave. No todas las personas que consumen alcohol en cantidad excesiva desarrollan enfermedad hepática grave. Hay un componente de susceptibilidad individual, aún no identificable, que hace que con la misma ingestión de alcohol unas personas desarrollen cirrosis y otras solamente esteatosis. No obstante, debe tenerse en cuenta que personas que no desarrollan enfermedad hepática pueden tener afectación grave por el alcohol de otros órganos tales como cerebro, páncreas, corazón o nervios periféricos.

¿Cómo saber qué cantidad de gramos de etanol estoy consumiendo?

El alcohol, llamado etanol o alcohol etílico, se encuentra en distintos porcentajes en cada tipo de bebida: del 0,9 al 5% en las cervezas; del 10 al 12% en los vinos naturales y del 40 al 50% en los licores destilados.

Tiene una densidad de 0,8. Esto significa que 1 centímetro cúbico de alcohol pesa 0,8 gramos.

La siguiente fórmula nos proporciona en gramos la cantidad consumida de alcohol en función del volumen ingerido y del grado alcohólico:

ejemplo nutrición y alcohol