Qué es esta guía

ALIMENTARNOS BIEN AYUDA A MEJORAR NUESTRA SALUD

¿CÓMO HEMOS DE ALIMENTARNOS para vivir más años y con mejor salud? Esta es una pregunta que muchos nos hacemos, como reacción lógica a una certidumbre que forma ya parte de nuestro acervo cultural: el modo en que nos alimentamos influye decisivamente en nuestra calidad de vida. Hoy, tras décadas de fértil investigación científica al respecto, sabemos que una dieta equilibrada y saludable ayuda a mejorar el estado sanitario de la población y contribuye a que la vida de las personas resulte, en general, más satisfactoria.

Ante esta certeza, lo que procede es adquirir los conocimientos necesarios para alimentarnos correctamente y después aplicarlos a nuestra cotidianeidad. Si la primera fase requiere hacernos con información científicamente rigurosa, fiable en sus aseveraciones, entendible y extrapolable a nuestra vida de cada día, la segunda exige un empeño aún mayor. Nos referimos al esfuerzo a que obliga el cambio de ciertos comportamientos y actitudes relacionados con la alimentación que, de tan arraigados, forman parte de nuestro estilo de vida. Porque no olvidemos que la comida es, para buena parte de la ciudadanía, un tema de gran importancia.

Quien quiera seguir una dieta equilibrada y correcta deberá hacerse primero con la información necesaria, interiorizarla y aplicar esos conocimientos a su vida cotidiana de modo que le permitan nutrirse bien sin renunciar a la componente de placer que también tiene la alimentación saludable. Esta séptima y última guía Práctica CONSUMER demuestra que todo ello es posible, e insiste en que, por la relevancia de los resultados que se consiguen, esta modificación de hábitos alimentarios merece la pena. Sencillamente, porque nuestra salud es casi lo más importante que tenemos.

UN ENFOQUE PARTICULAR

Esta guía aborda la alimentación con un enfoque muy concreto: cómo hemos de alimentarnos según nuestra edad y circunstancia personal, y en función de nuestro estilo de vida, fundamentalmente, el tipo de trabajo que desarrollamos. En una reciente Guía Práctica CONSUMER -muy bien acogida: la segunda edición está a punto de agotarse- se trató la alimentación como modo de prevención e incluso tratamiento de algunas de las enfermedades más comunes.

En esta guía que ahora presentamos, Fundación Grupo Eroski ofrece unas pautas para alimentarnos correctamente, que puede servir para toda la familia. Y ello porque el lector encontrará información muy práctica para diseñar dietas equilibradas y saludables para un bebé, para los niños, para los adolescentes, para la gente adulta y para los ancianos, incluyendo también apartados específicos para la mujer embarazada y lactante. En sus páginas se plasma la bondad o perjuicio de los hábitos nutricionales y se comprueba la relación que guardan dichas costumbres con la salud y el bienestar a lo largo de nuestra vida.

Las autoras de esta obra, Maite Zudaire y Gema Yoldi, ambas nutricionistas y colaboradoras habituales de la revista CONSUMER están convencidas de que una alimentación correcta, variada y completa permite que nuestro cuerpo funcione mejor y previene, o al menos reduce, el riesgo de enfermedades como diabetes, hipertensión, patologías cardiovasculares, obesidad… Y afirman, además, que “comer teniendo en cuenta la repercusión que los hábitos alimentarios tienen en nuestra salud no significa en modo alguno someternos a dietas severas, aburridas, repetitivas o poco gratificantes para nuestro paladar”.

“Cómo alimentarnos según nuestra edad y tipo de trabajo”, traslada al lector las últimas constataciones del saber médico y científico, pero huye del refulgente y engañoso atractivo de investigaciones todavía no aceptadas por la comunidad científica internacional. En esta guía no difundimos verdades científicas insuficientemente contrastadas que pudieran llevar a los consumidores a adoptar hábitos alimentarios que el discurrir de los años demostrara irrelevantes o, aún peor, contraproducentes para su salud. Lo que esta Guía Práctica CONSUMER propone son sencillas pautas de alimentación aceptadas por la práctica totalidad de médicos y nutricionistas.

A lo largo de los diversos capítulos, en esta guía se fomenta la curiosidad y el interés del lector por unas costumbres alimentarias más saludables, y se aportan conocimientos para acertar en la elaboración de dietas adecuadas para la edad, circunstancia personal y actividad laboral de cada uno de los miembros de la familia. No obstante, recordemos que cada persona tiene unas necesidades concretas y que lo aquí expuesto constituye sólo un conjunto de orientaciones generales que una visita al médico o nutricionista puede ajustar mejor a cada caso individual.

Como en cualquier Guía Práctica CONSUMER el rigor técnico y científico son premisa indispensable, pero ello no obsta para que los contenidos se muestren de modo ameno y sencillo de entender. Se ha puesto mucho empeño en conseguir una presentación atractiva y adecuada (diseño, gráficos, fotografías e ilustraciones...) de los contenidos que facilite la interpretación de los mismos y aporte amenidad a la adquisición de los conocimientos.

Nuestro objetivo general con estas guías es siempre el mismo, proponer al lector informaciones que le ayuden a tomar las decisiones más provechosas y convenientes para su vida cotidiana, en este caso relacionadas con la salud que, como se sabe, es uno de los ejes clave de las publicaciones editadas por Fundación Grupo Eroski.

Los conceptos básicos de la nutrición

Esta obra comienza con un capítulo que describe los conceptos básicos de la dietética y la nutrición. Seguir una alimentación equilibrada, que incluya una suficiente variedad de alimentos en las proporciones adecuadas para las necesidades de cada persona está al alcance de todos, pero conviene conocer qué alimentos son realmente indispensables para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Y cuáles son las sustancias nutritivas que nos aportan esos alimentos, así como las funciones que desempeñan en el cuerpo humano relacionadas con el mantenimiento de la salud. En este capítulo inicial se explican las características nutritivas de los diversos grupos de alimentos que deben formar parte de nuestra dieta, y se proporcionan consejos que nos ayudarán a elegir los alimentos que mejor se adecuen a nuestros gustos y necesidades particulares.

Asimismo, se incluye un cuestionario -“¿Cómo es mi alimentación?”- con el que podremos saber si nuestros hábitos alimenticios son adecuados y, en su caso, conocer las modificaciones precisas para mejorarlos.

Alimentarnos según nuestra edad y tipo de trabajo

Es el núcleo de la guía, y está compuesto por dos capítulos, Alimentación según la edad (incluye los casos de la mujer embarazada y de la mujer que da pecho) y Alimentación según el tipo de trabajo, más amplio el primero, que comienza con la descripción de las características fisiológicas de cada etapa de la vida: niño de 0 a 1 año (lactante), niño de corta edad, pre-adolescentes y adolescentes, adultos jóvenes, edad madura y personas mayores. En el capítulo Alimentación según el tipo de trabajo se define a la ocupación laboral como un factor que condiciona, y a veces decisivamente, los requerimientos nutritivos de las personas. Se aborda cómo deben alimentarse quienes realizan trabajos sedentarios, de gran estrés psíquico o físico, con horarios rotativos o turnos nocturnos, y quienes tienen trabajos que exigen comer fuera de casa.

En cada uno de los dos grandes apartados (edad y tipo de trabajo) el lector se topará con las pautas dietéticas que le conviene seguir según sea su circunstancia personal. Se definen la cantidad y tipo de alimentos que han de consumirse diaria, semanal u ocasionalmente, se propone la distribución de comidas más recomendable a lo largo del día y se ofrece un ejemplo de menú con una receta. En la sección “Es un error”, presente en cada capítulo, se describen esos tópicos y aseveraciones populares que propician que incurramos en errores importantes en nuestra dieta. En contraposición, se proponen las conductas alimentarias más convenientes, en cada caso, para la salud. Por último, cada apartado finaliza con una lectura recomendada, que amplía y enriquece la información.

Utilizar la guía, tarea muy sencilla…

Cada persona tiene unas necesidades dietéticas muy concretas que dependen, entre otros factores, de su edad, sexo y grado de actividad física.

Si el lector es un ama de casa de 42 años que no realiza actividades físicas que supongan gran gasto energético ni esfuerzo muscular, le convendrá leer el primer capítulo de esta guía para hacerse con conocimientos básicos sobre los alimentos y sobre lo que cada grupo de ellos proporciona a nuestro organismo. Además, lógicamente, deberá ir al apartado dedicado a la alimentación en la edad madura. Y, si desea ampliar la información, podrá leer la introducción del capítulo dedicado a la alimentación según el tipo de trabajo.

Así, podrá calcular, con ayuda de la tabla propuesta, el gasto de energía que suponen las actividades que desarrolla a lo largo del día -incluyendo todo ese conjunto de diversas tareas que conocemos como labores domésticas-. Ello le permitirá saber el número de calorías que necesita tomar diariamente en función de su gasto de energía. Y podrá extraer una serie de pautas dietéticas que le ayudarán, a buen seguro, a mejorar su alimentación, su estado de salud y, en general, su calidad de vida.

Y si el lector es un hombre de 30 años de edad, que trabaja en una oficina y come habitualmente fuera de casa, le conviene igualmente leer el primer capítulo que trata de dietética básica, para seguir con el apartado de alimentación en el adulto joven y, después, en el capítulo Alimentación en función del tipo de trabajo los apartados que ofrecen informaciones y consejos para quienes realizan un trabajo sedentario y comen fuera de casa.

es su utilidad para todos los miembros de la familia. Pongamos que quien compra esta guía es el padre. Pues bien, en ella encontrará información para alimentarse mejor no sólo él mismo, sino su esposa, sus hijos e incluso sus propios padres.

Para terminar con esta presentación, digamos que uno de los principales puntos fuertes de “Cómo alimentarnos según nuestra edad y tipo de trabajo” Sólo queda esperar que esta última Guía Práctica CONSUMER “Cómo alimentarnos según nuestra edad y tipo de trabajo” resulte útil a aquellos consumidores que desean alimentarse mejor y, mediante una dieta equilibrada y adecuada a sus circunstancias personales, gozar de una buena salud.